¡Hello!
Sí, lo sé, soy una traidora, os hablé hace unos días de unas galletas y aparezco con un pan, pero es que, ¡Vaya Pan!
Si os digo la verdad, yo estaba tan ricamente pensando en mis futuras galletas y de repente mi padre dijo: mañana hacemos cordero, así que, cuando vengas, trae pan. Y en ese momento, las galletas desaparecieron completamente de mi mente y apareció un pan, calentito, recién sacado del horno, casero, y me dije: ¿cómo voy a comprar pan, si haciéndolo, sale infinitamente mejor?
Bueno, esa es toda la historia, así que me puse manos a la obra, y teníamos un pan delicioso para acompañar el cordero, y Chris y yo, un pan riquísimo para cenar salmón, así que acabé el día con cara de pan, pero feliz como una perdiz.
Así que, poneos manos a la obra, que hoy, metemos las manos en la masa.
Pan de cerveza, melaza, avena y semillas de lino:
- 70 g copos de avena
- 440 ml cerveza de trigo
- 20 g mantequilla
- 20 g melaza
- 450 g harina de fuerza
- 100 g harina de fuerza integral
- 10 g levadura fresca
- 2 cditas. sal
- 20 g semillas de lino
Ahora mezclamos las harinas, las semillas y la sal en un recipiente, desliamos la levadura fresca en la mezcla de cerveza y avena aún caliente, y vertemos sobre la mezcla de polvos y empezamos a amasar.
Se va a pegar muchísimo, pero amasad tranquilamente, podéis usar la amasadora o la rasqueta si os desesperáis, y podéis hacer pausas de 10 minutos para que se vaya amasando sola, pero no os volváis locos echando harina a la mesa para que no se pegue porque se secará mucho.
Cuando llevéis unos 15 minutos amasando estará lisa y más homogénea (dentro de lo que cabe por las semillas y la avena), hacemos una bola y la ponemos en un bol aceitado, la tapamos con un film y dejamos levar.
Cuando doble, tras unas 2 horas, la desgasamos y cortamos 5 porciones de 200 g cada una, hacemos una bola con cada una de ellas, las aplastamos con los dedos, y hacemos un pliegue a cada lado de la parte inferior y doblamos hasta la mitad y con la otra parte igual, ahora plegamos sobre si mismo (como vemos arriba), sellamos con la palma de la mano apretando bien y lo rodamos por la mesa para que estire un poco y tenga forma de barrita.
Cuando las barritas estén levadas, les hacemos unos cortes transversales las pasamos a una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado, pulverizamos agua sobre las barritas y espolvoreamos con copos de avena, echamos agua en la bandeja con las tuercas para crear vapor y metemos el pan. Horneamos 15 minutos a esa temperatura, sacamos la bandeja de las tuercas, bajamos a 180 º y horneamos 25 minutos más.
El pan está listo cuando al darle unos golpecitos en la base del pan, suena hueco.
Dejamos enfriar en una rejilla, y a incarle el diente.
Ya me contareis que tal os sabe, a nosotros, nos supo a gloria.

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