Grullas y Cupcakes: Bollos
Mostrando entradas con la etiqueta Bollos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bollos. Mostrar todas las entradas

18.9.15

Bollitos de leche


¡Hola, hola, hola!
Primero, noticia, ¡YA ESTAMOS EN BLOGLOVIN'!, que para quien no lo sepa, es una pagina web y una aplicación genial para móviles que reúne todos los blog a los que queréis seguir y os va poniendo los post que van publicando para no perderos nada de nada. Bueno y para seguirme en Bloglovin', tenéis un botón en la parte superior del blog que es un corazón, le dais y os aparece directamente; o en la pagina web o aplicación poniendo Grullas y Cupcakes en el buscador. 
Y dicho lo dicho, vamos con un recetón para todos los gustos, para pegaros unos desayunos, o unas meriendas (o almuerzos, o cenas, o tentempiés...) que ¡Flipas!


Bollos de leche:
   · 500 g harina de fuerza
   · 250 ml leche
   · 2 huevos
   · 90 g azúcar
   · 5 g sal
   · 10 g levadura fresca
   · 80 g mantequilla pomada

Primero mezclamos en un bol 100 g de harina, 100 ml de leche y la levadura, y dejamos que repose hasta que le salgan burbujas. Luego, esto lo mezclamos con todos los demás ingredientes excepto la mantequilla, y dejamos reposar 10 min. Ahora empezamos a amasar a mano o con la amasadora, podéis hacer periodos de amasado de 10 minutos y descansar otros 10, hasta que vaya quedando elástica y se vaya desarrollando el gluten. Entonces añadid la mantequilla y terminar de amasar para que quede lisa y suave. Haced una bola con ella y metedla en un bol aceitado, tapad con film y dejad que aumente su tamaño (si lo queréis para desayunar podéis hacer todo el amasado de noche y dejar fermentar en la nevera hasta la mañana siguiente).


Cuando haya crecido la desgasamos amasándola en una superficie enharinada y la dividimos en porciones de 50 g cada una, hacemos bolitas con ellas, y las dejamos en bandejas forradas con papel de horno tapadas con film transparente para que fermenten de nuevo.
Mientras lo hacen, encendemos el horno a 210º y dejamos que se caliente. Cuando hayan aumentado, los pintamos con huevo batido en dos veces separadas en 10 minutos, hacemos una raja con un cuchillo bien afilado en la parte superior, mojamos ligeramente un montoncito de azúcar para que se formen grumitos y los metemos dentro de las aberturas de los bollitos, y los introducimos al horno bajando la temperatura a 200º.
Horneamos unos 15 minutos hasta que estén doraditos, los sacamos, dejamos enfriar y devoramos sin piedad.
Besitos azucarados.

21.5.15

Bollos holandeses de canela


¡Hola, hola, hola!
Me he escaqueado de mis vacaciones para escribiros que os tengo abandonados totalmente, así que intentaré ser breve (si puedo hacerlo).
La semana ha empezado genial, con una escapadita los tres a tierras onubenses, pero ya estamos de vuelta, y claro, tenia que darle cariñitos al horno, así que hoy he recurrido a mi querido Ibán Yarza y he hecho unas caracolas de canela buenísimas, de esas que te llenas todos los dedos, y luego te los chuperreteas, y dices: ¡Me como otra del tirón!
Yo les doy un toque especial con un poco de harina de espelta, por eso de que es muy buena para el organismo, y como lo vamos a petar con azúcar, pues lo compensamos (o nos engañamos a nosotros mismos).
Bueno, son estupendas para desayunar, merendar, cenar... Que son estupendas a todas horas, son como los Cinnamon Rolls americanos pero con el relleno por todos lados, así que vamos con la receta que hoy viene de la mano de Pan Casero de Ibán Yarza pero adaptada a mi manera.

Bollos holandeses de canela:
  • 250 g harina de fuerza
  • 250 g harina de espelta blanca
  • 230 g leche semidesnatada templada
  • 80 g mantequilla blandita
  • 1 huevo grande
  • 25 g azúcar
  • 10 g levadura fresca
  • 1 cdita. sal
  • ralladura de medio limon
  • ralladura de media naranja
Rolling a tope:
  • 200 g azúcar muscovado
  • 2 cdas. canela molida
  • unas gotitas de agua
Primero disolvemos la levadura en la leche tibia, echamos todos los ingredientes restantes menos los del rolling, los mezclamos bien, y los dejamos reposar unos 15 minutos.
Ahora empezamos a amasar en la encimera, estirando la masa y haciendola rodar sobre si misma, a tope, con paciencia, que la masa deja de estar pegajosa super rápido, haciendo ejercicio que luego recuperamos fuerzas con los bollos.
Cuando llevamos unos 20 minutos amasando (podéis hacer pausas y dejar reposar la masa unos minutos entre amasados y así os resultará menos cansado), estará lisita y suave, toda mona ella, y entonces la pasamos a un bol aceitado y la dejamos tapada con un film hasta que suba bastante, casi que doble, dependiendo del calor que haga pues como 1 hora y media o así.
Cuando esté gordita, la pasamos a la encimera y la desgasamos amasándola durante 1 minuto, hacemos como un rulo con ella y la dividimos en 11 trocitos de 80 g más o menos, hacemos bolitas, y las boleamos, para ello, las hacemos girar entre nuestras manos para que quede una pelotita de masa.
Déjala reposar y mientras tanto, mezclamos el "Rolling a tope", echamos en un bol el azúcar moreno muscovado, la canela, si queréis un pelín de nuez moscada queda genial, y unas gotitas de agua para que se empape un poquito, y removemos con los dedos.
Forramos dos bandejas de horno con papel sulfurizado, y ahora con cada bola hacemos un bastoncito no muy largo, como de 15 cm, y vertemos un puñado de nuestro rolling en la encimera, cogemos uno de los palitos, y lo hacemos rodar por encima de la mezcla estirándolo para que penetre todo en la masa y esta tenga un tamaño de 40 cm. Intenta que todo el palo este cubierto de azúcar y canela, y prácticamente lo veas marrón, ahora enróllalo en espiral, con la punta final debajo del rollo, ponlo en una de las bandejas y aplástalo con la palma de la mano.
Repite este paso con toda la masa, y si te sobra mezcla de azúcar y canela, échasela por encima a los rollos y deja que fermente una hora para que se empapen bien de nuestra supermezcla.
Precalienta el horno a 240 º y, cuando estén gorditas otra vez, mételos y hornéalos 8 minutos, sácalos, ponlos a enfriar en una rejilla mientras tu casa se llena de un olor inigualable y cómetelos calentitos porque son un placer de otro mundo.
Bueno yo me voy que sigo de vacaciones.
Besitos de canela y azúcar moreno.